No es que quieras controlarlo todo, es que tu sistema nervioso necesita SENTIR seguridad
¿CONTROL O SOLTAR EL CONTROL?
La mayoría de las personas altamente sensibles (PAS) con las que trabajo, sienten que tienen que elegir entre el control
o la ansiedad que les produce soltar ese control.
Soltar para las PAS nos suele sonar a algo así como:
!!!SOCORRO QUE SE ME VA DE LAS MANOS!!!
O…
«Suéltate de esa cuerda que agarras a 10 metros de altura
y déjate caer que no te va a pasar nada»
Y eso nos pasa porque nuestro
SISTEMA NERVIOSO ESTÁ EN «MODO ALARMA»
de forma casi permanente.
Una ALARMA
que se activa más rápido,
por menos estímulos,
más veces al día….
…y no termina de apagarse por completo,
provocando un desgaste en nuestro cuerpo, un estrés,
por estar demasiado tiempo en alerta
(a esto se le llama en fisiología CARGA ALOSTÁTICA)
y buscamos entonces el control,
como medio para protegernos de esa alerta.
La base del problema no es falta de fuerza de voluntad
para dejar de preocuparnos por las cosas,
ni que haya que elegir control o soltar el control,
sino que nuestro sistema nervioso necesita
SENTIRSE A SALVO,
y cree que ANTICIPÁNDOSE A TODO,
controlando «el mundo»,
podrá dejar de estar en alerta y tranquilizarse.
El CONTROL se convierte
en una estrategia para PROTEGERNOS,
porque si no lo hacemos,
tenemos la sensación de que «algo va a fallar»,
«si no lo controlo todo se va a desbordar y no voy a poder arreglarlo»
causando una preocupación permanente.
¿Y cual es la causa de que el Sistema Nervioso esté en alarma y las PAS necesitemos más control?
La comprensión del rasgo de SENSIBILIDAD DE PROCESAMIENTO SENSORIAL (SPS)
nos lleva a entender que:
Un procesamiento profundo de la información requiere analizar, observar, comparar, evaluar, buscando el significado a cada estímulo que recibe, relacionando la nueva información a toda la información previa, incluso a nivel emocional. Este tipo de hiper-procesamiento genera una gran carga y energía mental para funcionar, y frecuentemente, ya de forma inconsciente, el sistema nervioso se pone en alerta para detectar y procesar la información a nivel profundo.
Facilidad para sobreestimularse y sensibilidad sensorial ante las sutilezas del ambiente: un cerebro que capta los estímulos de una forma más intensa, y que es más sensitivo y sensible a los estímulos de todo tipo (auditivos, visuales, emocionales, sensaciones internas…), tiende a hacer que las PAS queramos anticiparnos a lo que va a ocurrir, para protegernos, por simple supervivencia o por evitación de malestar intenso. El control de los estímulos se hace cada vez más frecuente, ya que, si por ejemplo, hay olores que me van a provocar mucho malestar, mi sistema nervioso se pone en alerta para detectarlo y huir.
Las consecuencias de vivir permanente en ALERTA, anticipándonos a todo para protegernos de los «peligros» se traduce en:
- La mente no para, entrando en BUCLES PERMANENTES y RUMIA mental sobre las preocupaciones.
- Grandes dificultades para DESCONECTAR de las preocupaciones y DISFRUTAR del momento presente.
- CANSANCIO, agotamiento, sensación de quedarte sin energía para hacer las tareas habituales, laborales, y sensación de que NO PUEDES CON TODO.
- Pensamientos intrusivos del tipo «y si pasara…»con la emoción de MIEDO en situaciones de seguridad, que no permiten entrar en periodos de calma.
La SOLUCIÓN NO ES «SOLTAR EL CONTROL» A LA FUERZA,
intensificando el miedo que produce la DESPROTECCIÓN.
NO FUNCIONA decirnos:
-Relájate.
-Confía.
-No pienses tanto.
SÍ FUNCIONA TRANSMITIRLE A NUESTRO CUERPO, a nuestro sistema nervioso que ESTÁ A SALVO.
¿CÓMO LO HACEMOS? CON TRES ESTRATEGIAS:
- Trabajando en saber IDENTIFICAR qué está dentro de nuestro control y fuera de nuestro control. Aumentar nuestra consciencia sobre la REALIDAD, aumenta la SEGURIDAD.
- Trabajando la REGULACIÓN de nuestro SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO, a través de estrategias diarias sencillas y en el estilo de vida saludable, para transmitir al cuerpo SEGURIDAD Y CALMA.
- Enfocarnos en la Excelencia y no en la autoexigencia, ya que si seguimos en la RUEDA DEL PERFECCIONISMO, el control y la ansiedad se mantienen.
El control,
cuando SE ENFOCA EN LO EXTERNO,
cuando se dirige a controlar lo que NO DEPENDE DE UNO MISMO,
se vuelve enfermizo,
desgastante,
nos mantiene en alerta constante,
y acabamos en estado de ESTRÉS CRÓNICO,
con una sensación aún mayor de descontrol.
Este tipo de control hay que aprender a IDENTIFICARLO,
el aprendizaje es DETECTO
las cosas sobre las que NO tenemos CONTROL y trabajo la regulación del sistema nervioso autónomo, disminuyendo el nivel de alerta y de control que implica.
NO DEPENDE DE NOSOTROS:
Lo que pasó en el pasado,
Lo que pasará en el futuro,
Cómo los demás nos tratan,
Lo qué piensan de nosotros,
Las opiniones de los demás,
Los resultados finales pese a nuestro esfuerzo.
Pero LA CALMA,
nos la proporciona un tipo de CONTROL distinto,
el control sobre nuestra RESPONSABILIDAD,
sobre lo que SÍ DEPENDE DE NOSOTROS:
Lo que pensamos,
Lo que decimos,
Lo que hacemos,
Qué decisiones tomamos,
Cómo reaccionamos a nuestras emociones,
Cómo tratamos a los demás.
Este tipo de CONTROL intrínseco a nosotros,
lo podemos aprender cuando
NOS ENFOCAMOS en
nuestro DESARROLLO PERSONAL:
cuál es nuestro propósito de vida,
qué objetivos me marco cada día para conseguir mis metas,
aprender a dedicar tiempo a nuestro autocuidado (físico y mental, incluyendo hábitos de vida saludables y regulación del sistema nervioso autónomo),
gestionar los límites personales,
aprender a tener un diálogo interior saludable,
y este tipo de «control» NOS TRAE LA CALMA, la PAZ y la CONFIANZA en la VIDA.
¿Y CÓMO SE REGULA EL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO (el que le dice al cerebro «estoy en MODO SEGURO Y EN CALMA»)?
Podría decirte muchas formas, y haré un artículo específico sobre ello, porque es un tema que merece una profundización especial,
pero las pautas más sencillas y básicas de realizar, RELACIONADAS CON EL ESTILO DE VIDA SALUDABLE que se pueden incorporar de forma general a todas las PAS son:
1. Respiración nasal lenta y consciente.
2. Movimiento consciente como bailar o estiramientos.
3. Rutinas de sueño regular y realizar pequeñas pausas de descanso durante el día.
y algo clave que no solemos tener en cuenta
No sólo es dejar de enfocarte en lo que está fuera de tu control,
sino es trabajar en DEJAR DE EXIGIRTE TANTO
para SOLTAR EL CONTROL sobre lo que no lo tienes.
Las PAS solemos ser muy perfeccionistas,
y la necesidad de hacerlo todo a un nivel de 10,
autoexigiéndonos el máximo en cada cosa que hacemos,
está también reforzando ese control
que nos hace sentirnos a salvo y en estado de seguridad.
Trabajar en ser EXCELENTES en vez de en ser EXIGENTES, hará que la tendencia a buscar la seguridad por tenerlo todo revisado y perfecto disminuya.
Porque ser exigente está muy aceptado socialmente,
incluso es algo que suele generar admiración,
pese al impacto que tiene en la salud física y mental.
Uno de los aspectos que con más frecuencia trabajo en sesión es la exigencia y el perfeccionismo.
Las PAS y las personas con AACC
suelen tener una tendencia a la perfección que implica:
- Miedo intenso al error.
- Alta sensibilidad a la crítica
- Una búsqueda constante de mejora… que nunca se siente suficiente.
Si a eso le sumamos un contexto hiperexigente,
centrado en la productividad, la competitividad
y en obtener resultados impecables…aparece algo muy sutil, pero muy potente: un diálogo interior exigente que, con el tiempo, se vuelve automático e insconsciente.
Siempre les pongo la metáfora de que las PAS funcionamos a través del “látigo mental”, que nos tratamos como si fuésemos los capataces de unos esclavos a los que castigamos con el látigo para que lo hagan todo perfecto y no paremos de trabajar.
Esto genera:
- Tensión constante.
- Miedo extremo al error.
- Dificultad para disfrutar del descanso y ansiedad por «no hacer».
- Sensación de no llegar nunca a un resultado «óptimo y satisfactorio».
Y aquí es donde se cierra el círculo:
Más miedo → más control → más vigilancia → más autoexigencia → más insatisfacción → más miedo.
Porque en la raíz, NO ES SÓLO EXIGENCIA.
Es un sistema nervioso en alerta intentando evitar el error, la crítica o el rechazo.
Y desde ahí, el perfeccionismo deja de ser una fortaleza…
y se convierte en una trampa.
No hay disfrute en el proceso.
No hay espacio para equivocarse.
No hay sensación de “es suficiente”.
Y cuando todo se percibe como evaluación constante,
la creatividad y el talento se bloquean.
Porque crear implica arriesgarse.
Y para un sistema en alerta, arriesgarse es peligro.
Por eso es clave diferenciar:
Que la Exigencia nace del miedo, la presión y la inseguridad.
Y la Excelencia nace de la presencia, el compromiso y el crecimiento.
La exigencia asfixia.
La excelencia expande.
La exigencia te desconecta de ti.
La excelencia te reconecta a tus talentos y a tu potencial.
No se trata de exigirte menos “porque sí”, porque tengas que conformarte.
Se trata de algo más profundo: ES NECESARIO cambiar la forma en la que te hablas, aprender a relacionarte con el error, y enseñarle a tu sistema nervioso que puede dejar de estar en alerta constante.
Porque cuando hay seguridad interna:
NO necesitas hacerlo perfecto
PUEDES equivocarte sin derrumbarte
PUEDES disfrutar del proceso
Aprender a bajarte de esa rueda donde:
nunca es suficiente,
nunca llegas,
y siempre puedes hacerlo mejor…
Y NO SIGNIFICA CONFORMARTE CON LA MEDIOCRIDAD.
Significa empezar a construir desde un lugar más sano.
Puedes ser excelente.
Puedes crecer.
Puedes mejorar.
Pero no desde el castigo DE LA EXIGENCIA y el PERFECCIONISMO
SI NO ESTAMOS ABIERTOS A QUE PUEDAN OCURRIR ERRORES,
NO NOS PERMITIMOS APRENDER,
Y NO PERMITIMOS LA MEJORA CONTINUA, esa que tanta satisfacción nos genera.
Si sientes que vives con esa exigencia constante,
que tu mente no descansa
y el error lo sientes como una amenaza «nuclear»…
NO es falta de capacidad.
Es una forma de funcionamiento que se puede transformar.
Trabajo con personas altamente sensibles (PAS) y con Altas Capacidades (AACC)
para reducir la autoexigencia, regular el sistema nervioso y pasar del control y el perfeccionismo a una forma de vivir con más calma y confianza.
Tú decides dónde pones tu CONTROL,
Tú decides dónde pones tu FOCO,
Tú decides trabajar
en tu DESARROLLO PERSONAL
Y EN APRENDER A CALMAR TU SISTEMA NERVIOSO.
LEE AQUÍ LOS TESTIMONIOS DE ALGUNAS PERSONAS QUE HE ACOMPAÑADO
"Su visión se aclarará solamente cuando usted pueda mirar en su propio corazón. Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta"
Carl Gustav Jung (1875-1961)