Duelo y Alta Sensibilidad
“Duelo y alta sensibilidad: cómo afrontar la pérdida cuando sientes todo intensamente” Imagen creada por ChatGPT Intensamente he vivido los duelos a lo largo de mi vida, unos ya están cerrados, otros aún me acompañan, pero se puede aprender a gestionar los duelos con el rasgo de Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS), siendo PAS, y esto ha hecho que pudiera afrontar la pérdida tras sentir el dolor con profundidad y sentido. Quería tratar el tema del duelo porque es algo a lo que nos enfrentamos de forma inevitable a lo largo de nuestras vidas. Prepararnos para los duelos se hace necesario, aunque nunca se está lo suficientemente preparado, y porque en Navidad, las pérdidas se hacen más evidentes. Como siempre, el rasgo de Sensibilidad de Procesamiento Sensorial (SPS), tiene doble vertiente, y no iba a ser menos en la gestión de los duelos: 1-Una PAS siente el dolor del duelo con mucha mayor intensidad debido a: la mayor reactividad emocional y al procesamiento profundo de la información, por tener mayor activación de la memoria emocional, mayor rumiación del pensamiento, por sentir con más frecuencia experiencias sensoriales del momento del duelo, mayor empatía con las personas que sufren o que han fallecido, con lo que genera un recuerdo más vívido del contexto de la muerte y posteriormente un duelo más complicado. 2-Una PAS puede llegar a afrontar el duelo con intensidad, sensibilidad y sentido, si la persona tiene regulado su sistema nervioso, y tiene herramientas para gestionar el dolor, tendrá mayor capacidad para validar sus emociones, empatizará con las personas de su entorno de una forma saludable, afrontará su nueva realidad, gracias a procesar de forma profunda toda la nueva información a la que se expone en su nuevo contexto tras la pérdida, y buscando apoyo profesional si es necesario, ya que puede lograr conectar más con sus emociones e identificar si están siendo complejas de manejar. Viñeta de Karen Castilla y Clepsi.mx Es por ello la importancia de la PREVENCIÓN, para prepararnos para los duelos de la vida, y en el momento que lleguen, saber afrontarlos y acompañarlos. Una PAS tiene fortalezas para superar todos los duelos, si su rasgo está siendo gestionado de forma saludable. ¿Qué entendemos por duelo? Duelo, procede del latín “dolus”, que se relaciona con el dolor y la pena. Es un proceso interno, una respuesta natural y normal, que se produce como resultado de la pérdida, especialmente cuando es la pérdida es de quién hemos tenido un vínculo afectivo y emocional muy grande. Es una pérdida irreparable, no hay solución, pero sí hay salida. Hay muchos tipos de duelos y todos duelen mucho. tipos de duelo Duelos por fallecimiento (por enfermedad, vejez): cuanto más larga es la enfermedad, parece que Duelos perinatales: los que se producen durante el embarazo y hasta un mes tras el nacimiento del bebé. Son duelos poco expresados socialmente, silenciados, y que suelen pasar inadvertidos con las consecuencias que ello conlleva. Duelos por suicidio, homicidios o accidentes: en estos casos es tal el shock que producen por lo inesperado, que suele desembocar en los supervivientes un duelo traumático, requiriendo ayuda psicológica desde el primer momento. Duelos de personas vivas con las que se decide romper el vínculo (familiar, de pareja, de amistad, compañeros de trabajo/estudios). En este tipo de duelos, pese a la toma de decisión, se viven con especial sufrimiento por el cambio en los vínculos con personas que hasta el momento, habían compartido nuestra vida. Duelos de animales, compañeros de vida, que en algunos contextos son muy poco comprendidos. Duelos por cambios de ciclos vitales: adolescencia, adultez, vejez, ser padres o no serlo…también suelen ser duelos muy silenciados, vividos en la intimidad y poco compartidos socialmente, ya que cada vivencia es muy subjetiva y existe el pudor de «estar sólo viviéndolo como individuo», como si solamente te ocurriera a tí de forma personal, cuando todas las personas pasan por estas experiencias de desarrollo vital. Duelos de capacidades físicas o psicológicas: amputaciones, infertilidad, pérdida de movilidad, enfermedades neurodegenerativas, enfermedades autoinmunes, terminales…Estos tipos de duelo, también suelen ser silenciados y vividos desde la soledad. Provocan mucho sufrimiento por el recuerdo de haber estado «sano», con movilidad o con «potencial para…»y encontrarse «no capacitadas o incapacitadas para…», o tener por delante un proceso de enfermedad terminal, un duelo anticipado, que va a requerir de mayor apoyo. Duelos de situaciones socioeconómicas: cambiar de residencia/país, perder una casa, estar en desempleo, jubilarse, quiebra económica, casarse, divorciarse…en estos casos, cuánto mayor sea el cambio, mayor estrés genera. Duelos de fe, de identidad, proyecto de vida: dejar de tener una creencia religiosa, política, cambiar de identidad sexual. Suele ir acompañado a una sensación de «nada tiene sentido» o como que toda la energía puesta en una idea ha sido en vano, «todo es mentira», y de fracaso personal. ¿Y cómo sé qué es un proceso de duelo adaptativo? Cuando hablamos del proceso de duelo, nadie como Elisabeth Kübler-Ross, psiquiatra que estudió el proceso de duelo ante la muerte en pacientes terminales. En sus estudios observó 5 fases del duelo: Primera Etapa de negación Esta es la etapa inicial en la que negamos la pérdida o actuamos como si no hubiera pasado nada, con la sensación de que la vivencia no es real. Como no podemos asumirlo, necesitamos una asimilación más lenta y la negación aparece como una “resistencia o mecanismo de defensa que nos protege del SHOCK EMOCIONAL Y PSICOLÓGICO de la pérdida o ausencia. Metafóricamente hablando la etapa de negación seria una puerta cerrada, que a pesar de estar cerrada, ya está localizada para cuando podamos disponernos a abrirla. Etapa de ira En esta fase, la persona siente emociones como la rabia profunda o ira. Suelen aparecer también sentimientos de injusticia, culpa, o bien hacia sí mismo o hacia personas del entorno a las que hace responsables. Darle expresión y espacio a la rabia es necesario, de una manera segura (sin dañarnos a nosotros ni dañar a otros) y dejando que poco a poco, … Leer más